Qué es la Meditación y sus Resultados

Qué es la Meditación y sus Resultados

En esta publicación encontrarás qué es y qué no es la Meditación, así como los resultados que pudieras llegar a experimentar cuando la practicas.


Mi camino en la Meditación

Mi primera clase de meditación fue en 1999, mi maestro fue Marco Antonio Karam, presidente de Casa Tíbet México, de quien aprendí las diferentes técnicas de meditación provenientes del budismo tibetano.

Cada semana asistía a la clase para practicar durante dos horas la meditación.

Al principio, para mí fue un reto, porque en vez de mantener mi atención en el proceso de la respiración, mi olfato se dejaba llevar por el aroma del café que provenía de la esquina inmediata; también escuchaba todo el bullicio de los clientes que asistían al café; el ruido de las bocinas de los autos que transitaban por la avenida y las sirenas de las ambulancias que llegaban al hospital más cercano. Además, la postura era incómoda para mis rodillas, se me adormecían los pies y las piernas. A veces el clima me provocaba sopor, y aunque nunca me quedé dormida, si sentía la pesadez. Muchas veces me pasó que durante la sesión de meditación, terminaba resolviendo algún asunto que llevaba días o semanas tratando de encontrarle solución, y en ese tiempo de la clase, todo se aclaraba.

Tony Karam ya había explicado previamente que todo esto ocurriría, por la sencilla razón de que ni mi cuerpo ni mi mente, estaban familiarizados con la meditación; pero que teniendo paciencia, perseverancia y constancia en la práctica, poco a poco comenzaría a percibir los resultados. Su recomendación siempre fue: “No perder el intento”.

Los Resultados de la Meditación

Con el tiempo, las experiencias que una persona puede llegar a tener durante la práctica de meditación o estando fuera de ella, se manifiestan de diferentes maneras.

Buda, alcanzó la iluminación en estado meditativo, por ejemplo.

En mi caso, con el paso de los años y durante mis diferentes actividades laborales, me di cuenta de la agudeza que fue desarrollando mi mente para retener y recordar mucha información; también desarrollé una mayor atención y concentración en las conversaciones con las personas; así como una mayor claridad para desempeñar mis emprendimientos e incluso resolver situaciones complejas de inmediato.

En el caso de Indra Devi, nos comparte su experiencia del meditar así:

“[…] Una vez —cuenta Mataji— estaba en la finca de Piero recostada con los ojos cerrados y de repente vi una luz muy fuerte, y sabía que no era el sol porque a esa hora no entra el sol, ni tampoco había entrado nadie para encender la luz eléctrica. Entonces abrí los ojos y vi una nube muy grande y muy luminosa y dentro de la luz estaba Cristo con una sonrisa en los labios… naturalmente lloré de la emoción.

Bien sea que elija algo concreto para empezar a meditar o algo abstracto cuando esté muy avanzado, deberá ser siempre una imagen o una idea positiva, bella, elevada y ennoblecedora, una imagen que le sirva para despertar y elevar la divinidad dentro suyo. También puede ocurrir que elija meditar sin una imagen concreta o abstracta. Entonces, cierre los ojos, haga algunas respiraciones completas y entone el OM, tratando de vaciar su mente y aceptar cualquier cosa que se le presente en la meditación. […].”

— David Lifar, (del libro: Las enseñanzas de Indra Devi, pág. 94)


Meditar no es orar

Algunas personas pudieran imaginar que meditar es lo mismo que orar o que rezar, sin embargo son cosas distintas. Indra Devi las explica así:

“[…] En la meditación no pedimos nada, ni esperamos nada. Simplemente contemplamos y escuchamos con profunda atención la voz del silencio… […] hasta que la mente deja de funcionar y el corazón se hace cargo.

Solamente entonces podemos comunicarnos con lo Divino. […] Tan solo cuando la mente se encuentra completamente inmóvil, podemos sentir Su presencia y abrir a ella nuestro corazón, meditando […].”

— Indra Devi, (del libro: Renueve su vida practicando Yoga, pág. 103, 105)


Indra Devi meditando
Foto: Indra Devi International


Meditar no es reflexionar

En realidad, la meditación no tiene como fin último resolver nuestros asuntos cotidianos (que por supuesto nos ayuda mucho), su finalidad última es ayudarnos a “bajar el volumen” en la gran cantidad de pensamientos que se producen en la mente y nos mantienen distraídos.


Lo interesante es, que al reducir ese volumen de pensamientos, es cuando podemos percibir nuestra verdadera naturaleza: un espacio de silencio y quietud, que dentro del budismo se conoce como nuestra “naturaleza búdica o conciencia primordial”, lo que Indra Devi llamó “la chispa divina”.


Conclusión

La meditación no tiene un derecho de exclusividad en ninguna filosofía o religión.

Es una práctica tan milenaria como la vida de las personas sobre la Tierra.

Desde mi punto de vista, lo más maravilloso de la práctica del Hatha Yoga es, que nos facilita en el cómo preparar nuestro estado mental para llegar a la meditación.

El primer enfoque de atención está en la respiración que acompaña a las asanas (posturas del cuerpo), lo que la convierte una meditación activa; y posteriormente la atención se dirige hacia la práctica contemplativa, permitiendo que surja así la verdadera naturaleza de nuestro ser, que reside en silencio, calma y quietud.


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Categorías: : Bienestar Emocional, Bienestar Físico, Meditación