Hay momentos en la vida en los que el cuerpo deja de susurrar y empieza a gritar.
Yo no lo entendí antes porque vivía en automático, cumpliendo, resolviendo, avanzando... hasta que mi cuerpo me obligó a parar.
Una cirugía de emergencia, fue el resultado de un proceso físico y emocional que me dejó completamente vulnerable.
Y ahí entendí algo que cambiaría mi vida para siempre: No puedes seguir ignorando tu cuerpo y esperar sentirte bien.
Mi camino de regreso a la salud, no fue inmediato, por el contario fue lento e incómodo pero profundamente transformador.
A través del Yoga Tibetano (Nejang) y del sistema de Hatha Yoga enseñado por Indra Devi, aprendí a escucharme, a respetarme y a sanar desde adentro. No con exigencia, sino con paciencia, con suavidad y con presencia.
Es por eso que hoy, a través de las Clases 1:1 acompaño a mujeres que están pasando por momentos similares. Mujeres que se sienten cansadas, desconectadas o limitadas en su cuerpo. Porque sé lo que se siente y también sé que es posible volver a ti.
"Sin salud lo pierdes todo, Con salud lo puedes todo."
Nohemi